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¿Necesitamos Proyectos?, Motivación

La vida humana consiste en un sinnúmero de metas y aspiraciones. Por algo nos planteamos objetivos a corto, mediano o largo plazo. Tanto de forma consciente como inconsciente, es evidente que la vida está llena de proyectos.

Independientemente de si se tratan de hazañas o de pequeños logros, lo importante es el valor que nosotros les damos y el entusiasmo que ponemos en ellos. El cómo planificar un proyecto es un proceso que parte de una voluntad y, por ello cuando ésta decae, su realización está en riesgo.

Algunas empresas reconocen que el mundo que las rodea está cambiando y tratan de adaptarse, pero aquellas que no aborden los cambios necesarios corren el riesgo de quedarse atrás en la carrera por atraer y retener en plantilla a los trabajadores más preparados, más ambiciosos, con más talento, buscando nuevos retos que les proporcionen nuevas

Entonces, si todo se resume en motivación: Debemos elegir solo proyectos, clientes o negocios que nos motiven a sacar nuestra mejor versión?

O por el contrario debemos poder trabajar de manera tal que la motivación vaya surgiendo, por el equipo, por los procesos, por los premios, a pesar de que el proyecto en primera instancia no sea el de nuestros sueños?

Necesitamos estar motivados para tener nuevos proyectos? O necesitamos tener nuevos proyectos para mantenernos motivados?

En realidad, la necesidad es la que, en mayor medida nos que empuja a generar nuevos proyectos. Bien porque necesitemos adaptarnos, sobrevivir, crecer o permanecer, generamos proyectos. Pero, necesitábamos ir a la Luna o pisar la cima del Everest? En algún momento, para alguien, sí fue necesario. La motivación por alcanzar la meta encendió la mecha, el trabajo y la tenacidad hicieron el resto.

Podríamos hablar largo y tendido sobre el tema. Y probablemente todos llegaríamos a conclusiones diferentes. El huevo o la gallina, ¿recuerdas?

Pero para frustración de los antiguos filósofos, el dilema no se trata de un círculo vicioso sin solución pues por medio de la ciencia, finalmente se puede obtener una respuesta: el huevo fue primero.

En cuanto a los proyectos y la motivación: Sin duda alguna se retroalimentan. Sin embargo, no hay proyecto, por más maravilloso que sea, que pueda ser realizado por un equipo poco motivado.

No sabemos que dice la ciencia al respecto, pero en Ad-lante no tenemos dudas: La motivación importa pero, necesitamos nuevos proyectos, siempre.

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