El año de la Guerra >> Qué hacemos después?

Entramos en el final del primer trimestre del 2021, ha pasado un año desde que se nos presentó un cambio drástico en nuestras vidas, nuestras relaciones, nuestros trabajos, nuestras costumbres, nuestro futuro.

Durante el 2020, hemos pasado del desconcierto al miedo, de la incertidumbre a tener que tomar decisiones, la mayoría hemos estado adaptándonos, incorporando un entorno diferente y hostil a nuestra existencia. Ha pasado un año realmente agotador. Ha pasado un año atípico

Sí, nos queda por delante 2021, más incertidumbre, más cambios, más decisiones que tomar, pero también nos queda un largo camino de después, de, qué haremos cuando acabe la pandemia.

¿Qué nos está pasando?

Desde que hay registros históricos, el mundo soporta guerras de forma permanente, recordamos los grandes conflictos del siglo pasado, las dos Guerras Mundiales, la llamada Guerra fría, Corea, Vietnam … pero solo en el siglo XX, desde 1899 hasta 2000, se han librado en el mundo 135 conflictos bélicos. Algunos continúan en la actualidad.

Yemen, después de cinco años de guerra se ha convertido a juicio de los expertos en el escenario de la peor crisis humanitaria del planeta. Irak, Siria, Sudán del Sur, Somalia, Afganistán.

La lista es larga, sin embargo, la resiliencia y la indiferencia por la distancia, nos permiten coexistir con el dolor ajeno.

La guerra provoca miedo y muerte a gran escala y también crisis y cambios.

¿Qué nos pasará?

Tras el dolor y la extenuación, la necesidad de sobrevivir empuja a la humanidad a reinventarse. Los periodos de postguerra se recuerdan como periodos de superación colectiva.

La postguerra empieza al finalizar un conflicto que ha desencadenado muerte y penuria y acaba al alcanzar la recuperación y superación de los problemas económicos y sociales, no hay nueva normalidad, la normalidad es el restablecimiento de la actividad sin paliativos.

Afortunadamente, no tenemos conflictos bélicos, no en Europa o en el primer Mundo, un calificativo, por cierto, muy poco acertado, y afortunadamente, la dimensión de lo que nos ha tocado vivir está muy lejos de la atrocidad de una guerra.

Evidentemente superaremos esta pandemia y lo que vendrá después, lo haremos como siempre se ha hecho al salir de una gran crisis, con esfuerzo, sacrificio y habiendo dejado mucho en el camino.

No obstante, la pregunta clave es otra: ¿Cómo elegiremos hacerlo?

Estamos viviendo un momento histórico y esto nos plantea la posibilidad de cambiar, de mejorar las cosas.

Durante los primeros meses, la consigna era salir unidos de esto, ayudarnos. Ahora, tras el desgaste y la fatiga, el foco para las empresas y gobiernos es la supervivencia.

Pero, no podemos sucumbir, siempre tenemos la posibilidad de elegir, no importa lo adversa que sea la situación en la que nos encontremos. Apelaremos a la responsabilidad y a la ética de las empresas. Como individuos, tenemos que construir una sociedad mejor. Tenemos que haber aprendido a valorar lo realmente importante: la vida y las personas.

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